CCOO exige empleo con derechos e igualdad: Stop a la precariedad

    Datos de paro registrado del mes de septiembre 2017: el paro aumenta en 27.858 personas respecto al mes anterior. Un mes más, se constata una tendencia estructural que, como señala Elena Blasco, Secretaria Confederal de Mujeres e Igualdad de CCOO: “Retrata estadísticamente las barreras de las mujeres para acceder al empleo, especialmente al empleo decente, no precario”. Para Elena Blasco es urgente atender a la evidencia estadística de discriminación y darle respuesta desde el diálogo social y la negociación colectiva: “No hay salida de la crisis ni recuperación económica sin el conjunto de la clase trabajadora, empobrecida por la destrucción de empleo, la reducción de las prestaciones sociales y la devaluación salarial, factores todos ellos agravados en el caso de las mujeres”.

    06/10/2017.
    Stop a la precariedad.

    Stop a la precariedad.

    El Informe coyuntura laboral septiembre 2017, elaborado por el Gabinete Económico Confederal de CCOO, analiza los datos desagregando por sexo y señala: “La subida mensual del paro es mayor entre las mujeres (19.828) que entre los hombres (8.030); en términos interanuales se mantiene el mayor descenso del paro entre los hombres (-188.982, -11,6%) frente a las mujeres (-121.133, -5,8%) y la feminización del paro en España: el 58% son mujeres”.

    No es posible mirar para otro lado, hay evidencia estadística de discriminación laboral:

    - Se destruyen más empleos de mujeres y éstas tienen mayores dificultades para acceder al mismo: en septiembre, de cada 3 personas que se registraron como paradas, 2 eran mujeres.

    - En todas las CCAA, en todas las provincias, las cifras de paradas registradas superan a las de los hombres. Lo mismo sucede, con las mayores de 25 años (son el 58,52% del total).

    - Las mujeres suponen ya el 58% del paro registrado (57,8%). El mismo mes de 2016 eran el 56,2%. En 2013, el 51,6%. En 2007, el 39%. En diez años, casi 20 puntos porcentuales más.

    - En números absolutos, el número de desempleadas registradas se ha multiplicado por 2,5 veces en diez años (787.351 en 2007; 1.970.717 en 2017).

    - En plena crisis (2013) con 1,3 millones de personas en paro más que en la actualidad, el paro masculino era de un 63%; en cambio, el femenino un 81%. La diferencia entre el número de mujeres y hombres en paro, que presenta en general un número más elevado de mujeres, se ha multiplicado por 3,5 veces desde entonces.

    El paro significa la mayor expresión de la precariedad laboral, como señala el informe del Gabinete Económico Confederal de CCOO. Otros indicadores de la precariedad laboral son la tasa de temporalidad, el empleo a tiempo parcial, la brecha salarial de género, las horas extras no pagadas o los indicadores de accidentes de trabajo y salud laboral. Y en todos ellos es observable una mayor afectación a las mujeres.

    Con ocasión de la Jornada Mundial por el Trabajo Decente, el próximo 7 de octubre, CCOO se une a la campaña internacional Stop a la precariedad, alertando sobre el impacto de género que tiene, y exigiendo salarios dignos, renta mínima, un sistema de pensiones fuerte y sostenible y políticas de igualdad que permitan atajar las crecientes desigualdades de género en el ámbito laboral y social.

    Por ello, Elena Blasco, secretaria confederal de Mujeres e Igualdad de CCOO, demanda que el Gobierno active con urgencia un plan de empleo que tenga en cuenta las barreras que afectan al derecho de las mujeres a acceder al empleo y a permanecer en él, en condiciones de igualdad y sin discriminación de ningún tipo.

    La Secretaria Confederal de Mujeres e Igualdad de CCOO manifiesta: “Instamos al Gobierno a que establezca mecanismos y recursos para vigilar con más efectividad que no se produzca ninguna discriminación en el acceso, permanencia y promoción de las mujeres en el mundo laboral”. Y añade: “Existen evidentes muestras de discriminación y corresponde a la autoridad laboral prevenir, vigilar y sancionarlas”.

    Indica Elena Blasco: “Es primordial la derogación de las reformas laborales, que aún tiene consecuencias para las trabajadoras, especialmente en los sectores más precarizados. Pero además resulta esencial, crear nuevos modelos económicos y estructuras laborales, que favorezcan una adecuada gestión del talento, que permita aprovechar todo el potencial que las mujeres aportan al mundo económico”. Y señala, además: “Es imprescindible recuperar los derechos laborales, sindicales y de negociación colectiva, asi como reforzar la acción sindical para combatir la precariedad laboral en todas sus manifestaciones”.

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