Cinco años de incremento ininterrumpido de la siniestralidad laboral en España.

    Desde que en 2012 se alcanzaran las cifras más bajas de accidentes de trabajo en España, se vive un repunte en la siniestralidad laboral que coincide con la aprobación de la Reforma Laboral del PP y que tiene su causa en el deterioro de las condiciones de trabajo y en la extensión de la precariedad.

    15/02/2018.
    Trabajadores durante la concentración convocada contra la siniestralidad laboral

    Trabajadores durante la concentración convocada contra la siniestralidad laboral

    Según el avance de estadísticas de accidentes de trabajo publicado hoy por el Ministerio de Empleo y Seguridad Social, en España durante 2017 se han producido un total de 738.584 accidentes, de los cuales 583.425 han cursado baja. Esto supone un incremento del 5% de los accidentes con baja en el último año.

    El incremento del número de accidentes es generalizado, incrementándose tanto los sucedidos en jornada de trabajo (4,9%) como in itinere (5,3%). Asimismo, afecta a todos los sectores de la producción, destacando el de la construcción que ha visto cómo los accidentes en jornada aumentan un 14,6%. Y el incremento se aprecia también, independientemente de la gravedad, aumentando un 5% los leves, un 7,3% los graves y un 1,8% los mortales.

    En 2017 han fallecido 618 trabajadoras y trabajadores, 11 más que en 2016, 484 en jornada de trabajo (1,7%)y 134 en itinere (2,3%). Hay que tener en cuenta que cuando el Ministerio de Empleo y Seguridad Social publique los datos consolidados de las estadísticas, este número se verá incrementado significativamente (el año pasado lo fue en un 10%) con aquellos trabajadores cuyo accidente haya sido notificado como grave o leve y pasado un tiempo terminen falleciendo. El sector en los que los accidentes mortales se incrementaron fue la construcción (27,4%), aunque también lo hizo en la industria (2,2%)

    Los índices de incidencia, que expresan la siniestralidad relativa y se expresan en número de accidentes por cada 100.000 trabajadores, también vuelven a mostrar esta tendencia al alza. El índice de incidencia del conjunto de los accidente en jornada aumenta un 1%, destacándose el incremento por sectores de nuevo en la construcción (6%)

    Los índices de incidencia positivos demuestran que la siniestralidad está creciendo por encima de la creación del empleo. Utilizando 2012 como punto de partida, ya que en ese año se alcanzó el nivel más bajo de siniestralidad de las últimas décadas, el índice de incidencia acumulado hasta 2017 ha crecido un 17% para el conjunto de los accidentes en jornada y un 1,5% para el caso de los mortales en jornada.

    Este mismo fenómeno se produce al comparar la siniestralidad y el crecimiento económico. El número de accidentes con baja en el mismo periodo de cinco años ha crecido un 26,3%, mientras que el PIB de España sólo lo ha hecho en un 11,5%.

    “El discurso que pretende explicar el aumento de la siniestralidad con la recuperación de la actividad económica no sólo es absolutamente falso, sino que se trata de una mentira interesada que pretende establecer una cortina de humo sobre las verdaderas causas, que no son otras que el deterioro del sistema preventivo y de las condiciones de trabajo producto de la precariedad” ha afirmado Pedro J. Linares, secretario de salud laboral de CCOO. “De 2000 a 2007 España vivió un periodo en el que convivían crecimiento económico y un fuerte descenso de la siniestralidad, y en la actualidad los resultados de las estadísticas oficiales son concluyentes y demuestran que los accidentes de trabajo crecen de forma muy superior a la creación de empleo y de riqueza en nuestro país. Y no es casualidad que estos cinco años de continuo incremento de la siniestralidad coincidan con el periodo de vigencia de la Reforma Laboral promulgada por el Gobierno del Partido Popular. La Reforma y el conjunto de medidas aplicados por el Gobierno para salir de la crisis responden a una apuesta ideológica que pasa por la desarticulación de la negociación colectiva y de los mecanismos de representación de los trabajadores y las trabajadoras y por la extensión de un modelo de relaciones laborales definido por la precariedad. Esta apuesta inevitablemente está teniendo consecuencias en términos de salud y significa que el incremento de los beneficios empresariales que se están produciendo en este periodo descansa en buena parte en la pérdida de salud y de vidas de trabajadoras y trabajadores españoles.”

    Esta web utiliza cookies propias y de terceros para optimizar su navegación. Si continúa navegando está dando su consentimiento para su aceptación y nuestra politica de cookies, haga click aqui para más información y ver cómo desactivarlas.