El derecho al aborto en Argentina se pospone

    Como se ha perdido la votación en el Senado, ha caído la opción de la despenalización y el proyecto decae hasta que arranque el período parlamentario 2019. Este proyecto podrá volver a presentarse en marzo, pero tendrá que pasar nuevamente por las instancias que ya superó.

    09/08/2018.
    Concentración en Madrid en apoyo a la pañuelada internacional en apoyo al derecho al aborto en Argentina

    Concentración en Madrid en apoyo a la pañuelada internacional en apoyo al derecho al aborto en Argentina

    Se ha perdido una “batalla” pero estamos seguras de que se ganará esta contienda. El aborto será legal, seguro y gratuito porque las mujeres en Argentina y en el resto del mundo estamos haciendo historia. En un mundo globalizado los feminismos avanzan colectiva y sonoramente al margen de fronteras consiguiendo mucho más de lo que hoy valoremos negativamente por la falta de aprobación de una ley porque cambio es mucho más profundo.

    Como ejemplo de lucha global feminista basta con citar como en 2015 las polacas pararon para impedir que se aprobara una reforma de la ley del aborto y poco tiempo después el colectivo feminista Ni una menos en Argentina, ante las violaciones y asesinatos de niñas, convocó una huelga que fue el origen de la Huelga Mundial de Mujeres, de cuyo éxito en España poco queda por decir. Pero el movimiento sigue y ahora nuevamente las argentinas son protagonista.

    El camino también importa y estamos ante un movimiento feminista global que clama por el derecho al aborto, con las luchas de las mujeres argentinas como ariete, agitando al resto el mundo para poder dar entrada a un derecho humano como es el derecho al aborto en toda América Latina.

    El último peldaño de este sueño se ha truncado esta mañana en el Senado cuando por 38 votos en contra frente a 31 a favor se ha paralizado la Ley de Interrupción voluntaria del embarazo en un País en el que de media se producen unos 400 mil abortos clandestinos al año. Esto supone dejar vigente una Ley de 1921 que pena con hasta cuatro años de cárcel la interrupción voluntaria del embarazo, mientras en las calles de muchos países se gritaban por el derecho al aborto.

    Como se ha perdido la votación en el Senado, ha caído la opción de la despenalización y el proyecto decae hasta que arranque el período parlamentario 2019. Este proyecto podrá volverse a presentarse en marzo, pero tendrá que supone volver a pasar por las instancias que ya superó. Hoy la frustración impera ante las esperanzas que habíamos depositado en la aprobación de esta ley que además abriría el debate en el resto de América Latina donde el aborto sólo es legal en Uruguay, Cuba y México. Sin embargo, una evaluación pausada anima. Se ha dado un paso atrás, pero seguro que sirve para coger impulso porque las mujeres tenemos derecho a decidir sobre nuestro cuerpo y nuestras vidas. Además estamos ante una cuestión de equidad. La mayoría de las mujeres que abortan clandestinamente son jóvenes y empobrecidas. No se puede mercadear con la vida de las mujeres y como sindicalista me repugna una sociedad hipócrita que sanciona a las más pobres y vulnerables.

    La maternidad debe ser voluntaria, deseada y proyectada. Y como mencionó el cineasta Pino Solanas, de 82 años,"el goce es un derecho humano y se debe respetar el derecho de los pobres a amar". Además este Senador dio un bonito mensaje a las miles de jóvenes que esperaban el final del debate bajo la lluvia: "¡Bravo chicas! Esta noche es sólo un pequeño descanso. Será ley, nadie podrá parar a la oleada de la nueva generación".

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