Las cuadrillas forestales, un colectivo ‘incendiado’ por unas condiciones laborales indignas

    CCOO de Castilla y León está visitando los tajos donde operan las cuadrillas que componen el operativo de prevención y extinción de incendios dentro del Programa de Prevención de Riesgos Laborales en el sector forestal, con objeto de detectar los problemas relacionados con la seguridad en este ámbito laboral, y también proponer las mejoras más idóneas para que estas personas trabajadoras puedan desempeñar su cometido con unas mayores garantías para su integridad física.

    20/08/2018.
    CCOO está visitando los tajos donde operan las cuadrillas que componen el operativo de prevención y extinción de incendios

    CCOO está visitando los tajos donde operan las cuadrillas que componen el operativo de prevención y extinción de incendios

    Las condiciones laborales dejan mucho que desear y han empeorado sobremanera durante los años de la pasada grave crisis económica. El reciente acuerdo firmado en el seno del Diálogo Social (2018) pretende ir recuperando en los dos años siguientes la estabilidad perdida en la pasada década. ‘Pero el problema no es sólo la reducción del tiempo de trabajo que cada año sufren estos profesionales forestales, sino que detectamos prácticas empresariales poco éticas. Por suerte, no son casos generalizables, pero las fuertes bajas económicas que practican las empresas litigantes en estos procesos para obtener la adjudicación definitiva acaban recayendo sobre los trabajadores. Estas personas sufren una mengua de las condiciones laborales muy importante frente a lo que la Junta propone de partida, y desde el propio Gobierno regional no se hace lo suficiente para revertir este tipo de procedimientos’, ahondan nuestras compañeras de Medio Ambiente.

    En lo que va de verano hemos detectado casos de empresas que no pagan según lo estipulado en el convenio colectivo en vigor; de mercantiles que descuentan el alojamiento de la nómina ofreciendo encima unas condiciones de hacinamiento deplorables; de personas trabajadoras que han cobrado sin tener aún la nómina en mano, y que esta no se corresponde con las condiciones pactadas; de emplear los descansos en un tajo para ir a cubrir la baja de un trabajador en otro… En definitiva, se trata de situaciones habituales en las cuadrillas de tierra que trabajan para empresas privadas (no así en las licitaciones ejecutadas a través de la empresa pública Tragsa), y aún es más común entre las plantillas de origen extranjero.

    Este tipo de prácticas inciden de forma determinante en los riesgos psicosociales de las personas trabajadoras, percibiéndose en ellas un gran desánimo, y sólo la necesidad hace que no rescindan sus contratos laborales. A la dureza física del trabajo que llevan a cabo en el seno de las propias masas forestales, se añaden estas situaciones que merman la eficacia en la prevención, y mucho más en la extinción de incendios ya que, en ocasiones, tras haber trabajado muchas horas en tajos de gestión forestal (desbrozando, limpiando el monte, abriendo caminos…) les toca intervenir en la extinción de incendios. ‘Por suerte para ellos, el presente verano está siendo tranquilo en lo que a incendios forestales se refiere y no están sufriendo en demasía estas situaciones’, suspiran desde la Secretaría.

    La situación laboral de las cuadrillas nocturnas y helitransportadas no tiene nada que ver y, en ambos casos, las mayores incidencias detectadas tienen que ver con casos puntuales de deficiencias en el estado de las bases, la falta de lugares de descanso y aseo, maquinaria o herramientas y con falta de una mayor profundización en la formación para el desempeño de sus tareas en condiciones de seguridad.

    Otra realidad radicalmente distinta es la de las cuadrillas de Diputación. Desde hace tres años, a través del Plan de Empleo Local, se puso en marcha un programa que permite la contratación de cuadrillas por parte de los propios municipios para la prevención de incendios realizando exclusivamente trabajos de selvicultura. ‘Las personas trabajadoras pertenecientes a este programa, tras las visitas realizadas, manifiestan su satisfacción con las condiciones laborales, aunque detectamos una mayor necesidad de formación práctica en el ámbito de los riesgos laborales. Este debería ser el camino a seguir para todo el colectivo’, demandan las técnicas de Medio Ambiente de CCOO.

    La falta de estabilidad laboral, situación inherente a todo el sector

    Algo común a todo el operativo es la falta de estabilidad laboral. Esta situación impide una profesionalización real del sector, y sólo permanecen en él quienes no pueden encontrar otra salida laboral más beneficiosa en todos los aspectos. En un trabajo en el que la experiencia es clave para una mayor eficacia vemos como se traslada a la gente de unos lugares a otros perdiendo una gran oportunidad para fijar población en los núcleos rurales, una de las grandes lacras de nuestra Comunidad.

    Esta inestabilidad dificulta una formación especializada que mejoraría notablemente la prevención de accidentes por el uso de maquinaria y en los desplazamientos en los vehículos todoterreno.

    Desde CCOO, año a año, nos reafirmamos en la idea de que el dispositivo de lucha contra incendios no puede basarse principalmente en personas que ejecutan al tiempo labores de prevención y extinción. El abandono del ámbito rural desaprovecha la importante riqueza forestal que pueden proporcionar los recursos endógenos de la Comunidad, y la convierte en un peligro potencial por el alto riesgo de incendios.

    Además, dentro de Castilla y León tenemos uno de los mejores ejemplos a seguir dentro del Estado y el Viejo Continente a la hora de rentabilizar esta ingente riqueza: la comarca de pinares de Burgos y Soria. El bosque sirve para fijar población, crear riqueza y dinamizar un entorno. ‘Lo tenemos aquí mismo y no somos capaces de exportarlo al resto del territorio. Esto es inaudito… Sólo una acción conjunta entre las diferentes administraciones implicadas puede revertir este proceso, además de modificar el modelo de operativo, muy distinto al de otros territorios autonómicos españoles, y dignificar así una profesión muy necesaria para Castilla y León’, garantizan desde la Secretaría de Migraciones y Medio Ambiente de CCOO-CyL.

    Hasta finales de septiembre continuaremos con estas visitas y esperamos no encontrar problemas aún mayores a los que ya hemos visto. ‘Todos los resultados de las encuestas realizadas a los integrantes de las diferentes cuadrillas visitadas serán presentados a la Junta de Castilla y León con el objetivo de que conozca la realidad de este colectivo en el ámbito de la prevención laboral y salud. Pero no solo eso, sino que ante lo que ahí se plasme tome las medidas adecuadas para subsanar los problemas detectados, garantizan nuestras compañeras de Medio Ambiente.

    Esta web utiliza cookies propias y de terceros para optimizar su navegación. Si continúa navegando está dando su consentimiento para su aceptación y nuestra politica de cookies, haga click aqui para más información y ver cómo desactivarlas.