Confederaci贸n Sindical de Comisiones Obreras | 25 enero 2026.

Revista Trabajadora 88 (Noviembre, 2025)

Empleo/ Contra el mal uso y abuso del tiempo parcial

    EL CONTRATO A TIEMPO PARCIAL es en la actualidad el principal foco de precariedad y la principal causa de la brecha salarial entre mujeres y hombres en el mercado laboral. 

    16/01/2026.
    El tiempo parcial es habitual en sectores feminizados y precarizados como la dependencia (Fran Llorente / CCOO Madrid)

    El tiempo parcial es habitual en sectores feminizados y precarizados como la dependencia (Fran Llorente / CCOO Madrid)

    En 2021, la reforma laboral fruto de la negociación con los agentes sociales mejoró esta modalidad contractual; pero se siguen produciendo abusos que, desde CCOO, creemos preciso atajar. Creemos que hay que mejorar la regulación de esta forma de contrato, que afecta a más de 3 millones de personas, con garantías adicionales y con un objetivo estratégico clave: avanzar en justicia social, conciliación y corresponsabilidad. CCOO hemos iniciado una campaña a la ofensiva desde varios frentes. rabajadora 88 noviembre 2025 T.

    ¿Qué está pasando con el contrato a tiempo parcial?

    El trabajo a tiempo parcial está fuertemente feminizado y es mayoritariamente involuntario. Las mujeres son las más perjudicadas por el abuso y mal uso que se hace. Porque se da más en sectores con mucha representación de mujeres dentro de un modelo laboral que nos perpetúa en el rol de cuidadoras, en una espiral que se retroalimenta: aceptamos contratos de jornada a tiempo parcial porque tenemos que cuidar a familiares ascendientes o descendientes, o aceptamos contratos a tiempo parcial porque son los que se usan en sectores con alta demanda de mujeres, como por ejemplo en limpieza, cuidados a domicilio, cuidados sanitarios, telemarketing o comercio textil.  

    Sólo en el sector de los cuidados de personas dependientes, la cifra aproximada al inicio de este año era de 417.400, un aumento del 6,7% respecto al año anterior. Dentro de este sector, la gran mayoría son mujeres, concretamente el 91,44%: 381.700 .

    Según estudios de CCOO, la EPA y la LFS (encuesta Europea de la fuerza de trabajo), es un estigma estructural de carácter transnacional y no exclusivamente de nuestro país.

    Los motivos que encontramos para el trabajo a tiempo parcial en hombres y mujeres son muy diferentes. Entre los hombres, los principales motivos son: no poder encontrar trabajo de jornada completa (48,3%) y seguir cursos de enseñanza o formación (21,9%); mientras que los principales motivos que alegan las mujeres de 15 a 64 años que ejercen su trabajo a tiempo parcial en 2024 son: no poder encontrar trabajo de jornada completa (46,0%) y el cuidado de niños o adultos enfermos, incapacitados o mayores (17,4%). Con demasiada frecuencia la justificación es no haber podido encontrar un trabajo a jornada completa o lo que llamamos trabajo a tiempo parcial involuntario.

    Aunque el contrato a tiempo parcial tiene sus bondades, existe un problema estructural que emana de la oferta y el uso y abuso de este contrato, y no de la demanda. La necesidad de trabajar y las limitaciones para poder trabajar a tiempo completo hacen que tanto las mujeres como también hombres y colectivos en situación de vulnerabilidad, como jóvenes y migrantes, estén aceptando ofertas de empleo a tiempo parcial que en otras circunstancias no aceptarían. Los sectores más afectados por esta modalidad de contratación son: contact center,  limpieza, cuidados, hostelería y comercio.

    Se convive con la discriminación desde la selección de personas, para las que se utilizan en muchos casos plataformas algorítmicas con criterios sesgados por género, edad, cualificación y disponibilidad. Es decir, vulneran derechos fundamentales y discriminan. Además, en determinados sectores, como el de cuidados o limpieza, se sigue perpetuando el rol de mujeres “asistentas”.

    Los estereotipos vinculados a la migración ”involuntaria” o por “necesidad”, la falta de oportunidades, y las culturas de origen y arraigo patriarcal, hacen que las personas migrantes estén dispuestas a aceptar empleos casi de cualquier condición. Si a esto le sumamos que la oferta de empleos precarios es mayor para mujeres, se produce el mismo fenómeno y es que las mujeres migrantes son las más vinculadas a esta modalidad de contratación y se encuentran casi excluidas del empleo en otros sectores.  

    Los salarios son también parciales y mínimos, lo que abunda en la brecha salarial entre mujeres y hombres. Se hacen contratos por la jornada mínima legal y se abusa de las horas complementarias, para no pagarlas como extraordinarias y alargar sistemáticamente la jornada.

    CCOO consideramos que todo esto supone un uso fraudulento de ese contrato, que debiera realizase a tiempo completo o por una jornada ordinaria superior, en muchos casos, y una discriminación indirecta en la retribución de las horas complementarias, que se abonan como hora ordinaria y por debajo de las horas extraordinarias.

    Usos y abusos del Contrato a Tiempo Parcial, art. 12 del ET

    Aunque el contrato a tiempo parcial tiene sus bondades, queremos prevenir su utilización para abaratar en costes fijos y facilitar el despido y la flexibilidad en la contratación, en contra de los derechos de las personas trabajadoras, precarizando sus condiciones laborales y de vida. Invadiendo su vida personal en contra de la conciliación y la corresponsabilidad por la vía de las horas complementarias.

    Las horas complementarias son horas de trabajo adicionales a las horas ordinarias pactadas en el contrato a tiempo parcial que la persona trabajadora realiza por encima de su jornada habitual, siempre que exista un pacto previo y por escrito entre la persona trabajadora y la empresa. Estas horas se diferencian de las horas extraordinarias, que se aplican en contratos a tiempo completo.

    Las horas complementarias se abonan como si fueran horas ordinarias y cotizan a la Segurabajadora 88 noviembre 2025 T ridad Social. Ejemplos de malas prácticas habituales:

    • Celebración de contratos mayoritariamente a tiempo parcial en algunos sectores, sin justificación, porque se busca abaratar la desvinculación de las personas.

    • Contratos que fijan el mínimo de horas ordinarias y el máximo de horas complementarias, a las que le suman el tope de “voluntarias” para evitar llegar a las 40h y evitar la contratación a tiempo completo.

    •  Uso de las horas complementarias voluntarias como si fueran extraordinarias pero sin remunerar.

    • Incumplimiento de los períodos mínimos de preaviso para la realización de las horas complementarias. • Programas y plataformas de selección y gestión con sesgos por género, origen, idioma, condición, etc.

    • Incumplimiento de la voluntariedad, y sanción encubierta, programando los avisos de realización de horas complementarias de manera que excluyen a personas que han rechazado alguno anterior aun con causa justificada.

    • Ausencia de formación que facilite la movilidad y cualificación, justificada por la alta rotación que promueven las propias empresas.

    • No se da prioridad para el acceso a vacantes a tiempo completo amparándose en la falta de cualificación.

    • Brecha salarial de género, directa por diferentes salarios vía complementos o modalidades de contratación diferenciadas e indirecta porque determinadas ocupaciones se asignan principalmente a mujeres o viceversa.

    • Discriminaciones por el diseño de sesgos a la hora de contratar, fijar salarios, asignar vacantes o utilización de las horas complementarias.

    Campaña CCOO para dignificar la contratación a tiempo parcial

    Vamos a la ofensiva desde 5 frentes. En el Diálogo Social hemos introducido la reformulación del Contrato a tiempo parcial como uno de nuestros objetivos a mejorar en el Estatuto de los trabajadores. También llevaremos propuestas de mejoras y garantías en nuestra plataforma reivindicativa para la mesa de negociación del VI Acuerdo Estatal para la Negociación Colectiva. Además, es uno de los ejes señalados en la propuesta de CCOO por un Pacto Estatal e Integral de Cuidados.

    Hemos iniciado una campaña de denuncia por la vía del conflicto colectivo en aquellos sectores y empresas donde detectemos falta de cumplimiento de los mínimos normativos, discriminación, brecha salarial y uso de horas complementarias como extraordinarias, sin remunerar.

    Uno de los conflictos colectivos que se ha presentado ha sido en el sector de la Dependencia y tras años sin diálogo en mesa, la patronal por fin ha reaccionado y está dispuesta a sentarse y se ha abierto la mesa negociadora a mediados del mes de octubre de 2025. En la negociación sectorial y de empresa nos hemos marcado unos objetivos mínimos comunes que mejoren las condiciones de contratación y den respuesta a las plantillas afectadas.

    CCOO hemos detectado hasta ahora 7 mejoras necesarias

    • La propuesta de reducción de las 37,5h de jornada máxima legal impactaría directamente en los contratos parciales porque si el contrato establece una jornada superior a las 37,5 horas (recordemos que ahora el límite de la jornada son 40h y un contrato a tiempo parcial con el sumatorio de horas ordinarias + complementarias pactadas + complementarias voluntarias puede pasar las 37,5h aunque no puede llegar a las 40h) pasaría a considerarse a tiempo completo.

     • Causalizar el contrato a tiempo parcial. Que deba acreditarse que se justifica que no sea la contratación a tiempo completo.

    • Consolidar las horas complementarias que se realicen, si la persona trabajadora así lo desea.

    • Remunerar las horas complementarias a mayor valor que la hora ordinaria, como se hace con las horas extraordinarias.

    • Garantizar períodos mínimos para el preaviso de realización de horas complementarias, y que se abonen igualmente si se cancelan con poca anticipación.

    • Priorizar que las personas contratadas a tiempo parcial accedan a vacantes a tiempo completo.

    • Y nuestro objetivo más ambicioso, que es ir reduciendo paulatinamente el uso de contratos a tiempo parcial para garantizar la máxima ocupación, de calidad y en igualdad de condiciones. Y que, por esta vía, impulsemos el cambio hacia un modelo productivo igualitario, equitativo y justo socialmente.

    Marina Sánchez Cordero es adjunta en la secretaría de Acción Sindical y Transiciones Estratégicas